P: ¿Cómo empezó esta aventura de Radio Latinoamericana?
José Manuel: Este proyeto nació en los años
92-93, había un espacio dentro de la radio comunitaria de Hamburgo,
el Offener Kanal, para hacer algo sobre América Latina,
y entonces empecé con un compañero peruano, Miguel Angel,
a hacer un primer programita de Rock latinoamericano. El programa anduvo
bien, se escuchó, gustó... y a la temporada siguiente
nos dieron la oportunidad de hacer más programas; luego, este
compañero dejó la radio y se dedicó a hacer televisión,
y después se fue acercando más gente que tenía
ganas de hacer cosas, porque lo que hay que tener es ganas, puesto que
no se paga. Y la idea fue creciendo y hoy hay más de 20 programas
dedicados a América Latina y España. Y creo que no nos
va mal, en concreto, el grupo latinoamericano es el más vivo
en esta historia, el que más se mueve.
P.: ¿Pero no sois un grupo fijo y cerrado?
J.M.: No, no, no, para nada. Hay programas con líneas
muy diversas, aunque nos intentamos coordinar. Para que te dejen hacer
un programa hay que presentar una propuesta que tiene que ser interesante,
viable y con un objetivo muy claro, porque propuestas hay cualquier
cantidad, y en concreto el canal abierto de Hamburgo (en Alemania hay
180) es bastante selectivo. Y si te dan una oportunidad pero no genera
atención, pues el programa estará un año y punto.
Actualmente el canal de radio tiene 120.000 oyentes al día, lo
cual es bastante. Y además la gente que lo escucha sabe muy bien
lo que quiere, hay información y música que uno no oye
normalmente en la radio convencional.
P.: ¿Y cómo os financiáis para hacer el trabajo
si no se paga?
J.M.: Bueno ésa es la cuestión también.
Cada uno tiene que ver la forma de financiar sus proyectos. No lo podemos
hacer con propaganda al aire porque es una radio comunitaria y no está
contemplado, pero ahí está el organizar conciertos, charlas,
presentaciones y conseguir sponsors. Nosotros trabajamos mucho
con las disqueras en las promociones de los artistas y lo hacemos a
través de la radio. Porque ésa es la otra repercusión
que hemos tenido, las compañías disqueras o personas que
trabajan en la cultura nos conocen y saben que estamos especializados
y cuando necesitan promover un artista o algo, nos llaman y nos preguntan.
Además ya hace tres años que comenzamos a organizar fiestas
y siempre se recauda algún dinero, y luego está el tema
de la música, el traer a artistas y organizar giras y conciertos.
Todos los años vamos al Womex,
que es un festival de músicas del mundo muy grande, para ampliar
nuestros contactos y poder luego invitar a artistas latinoamericanos
y no sólo para dar un concierto.
P: ¿Y es todo música lo que hacéis?
J.M.: Música, cultura, literatura, información,
charlas con invitados, de todo un poco... La idea básicamente
fue dar a conocer nuestra visión de la realidad latinoamericana.
Aquí en Hamburgo hubo un movimiento de solidaridad muy fuerte
con América Latina en los años 70, esto perduró
hasta fines de los 80 con el tema de Chile, con Nicaragua, con Cuba,
con México..., pero lo que nosotros, latinoamericanos, siempre
vimos fue que a la hora de hacer actividades, encuentros... éramos
el número exótico, como que eran los alemanes los que
hablaban y contaban, y nosotros, que veníamos de allá
y conocíamos de qué se estaba hablando, estábamos
relegados al momento final en que nos poníamos el ponchito, el
charanguito y cantábamos. Y bueno, comenzamos a darnos cuenta
de que primero, tenemos un montón de cosas que decir, y segundo,
que en muchos casos no estamos de acuerdo con gran parte de las interpretaciones
que se hacen de nuestra realidad: el tema del eurocentrismo es muy fuerte
todavía aquí, incluso en gente que se cree progresista
y de izquierdas. Y así comenzamos a dar nuestro propio punto
de vista sobre cosas que estaban ocurriendo en nuestros países,
y eso fue lo novedoso e interesante, que éramos latinos hablando
sobre América latina.
P: ¿Y sabéis cuál es vuestro público?
¿son alemanes o más bien latinoamericanos?
J.M.: Sí, mira, tenemos mucho público alemán,
la mayor parte, hasta tal punto que ahora la mayoría de las producciones
las hacemos en alemán, porque empezamos a recibir cartas, mails,
comentarios de personas que nos decían: "fantástico,
muy linda la música que pasaron, lástima que no entendí
lo que contaron al respecto", y claro la idea no es sólo
pasar música sino contar sobre la tradición, sobre el
origen, sobre los ritmos, sobre los músicos que han participado
en la grabación...Y algo fundamental en todo esto fue el tema
Cuba, con el Buenavista Social Club que ha sido un boom en Alemania,
porque Wim Wenders es un director alemán. Y nosotros aprovechamos
el interés que suscitó esta música y la predisposición
que había, para decir, bueno un momento, América Latina
tiene mucho más que ofrecer, miren lo que hay en México,
miren lo que hay en Argentina, miren esto de Colombia y siempre tratando
de mostrar tendencias, géneros o artistas que no están
dentro del "mainstream", que tienen una profunda significación
para nosotros y que aquí no se conocen.
P.: ¿Y te sientes bien haciendo el programa en alemán?
J.M.: Es extraño... Primero, es muy difícil bajar
del terreno de los pensamientos al terreno del habla. El lenguaje nos
traiciona porque representa el 50% de lo que en realidad sentimos y
quisiéramos decir. Segundo, hacerlo en otro idioma; me cuesta
mucho encontrar la frase que encierre el sentido de lo que quiero decir,
es mucho buscar, preguntar... Con mi compañera me siento y miramos
las traducciones, es un trabajo más, pero es interesante también,
porque yo quiero que los alemanes tengan la posibilidad de acceder a
esa otra cara de América Latina que aquí no tienen la
oportunidad de conocer por los grandes medios. Y es muy alentador, cuando
nos encontramos con gente, las felicitaciones, los comentarios, las
críticas...
P.: Sí, que ves que hay comunicación...
J.M.: Sí, hay un feed-back, hasta tal punto que
no quiero hacer más programas con teléfono en el estudio
porque me vuelven loco y no puedo concentrarme en lo que quiero hacer.
Y de hecho tuvimos problemas con el Offener Kanal por ese tema,
porque no dábamos teléfono de contacto y llamaba mucha
gente y ellos nos dijeron que no eran secretarios nuestros, pero eso,
por otra parte, significa que cada vez hay mayor aceptación y
resonancia, y por esto nos han ido dando más espacios.