Mario Benedetti nació
en Paso de los Toros (Tacuarembó, Uruguay) el 14 de septiembre
de 1920, pero se trasladó con su familia a Montevideo a la edad
de cuatro años. Allí se educó en el Colegio Alemán
y el Liceo Miranda, y posteriormente trabajó como vendedor, taquígrafo,
contable, funcionario y periodista.
En 1945 se integró
en la redacción del célebre semanario Marcha; allí
se formó como periodista junto a Carlos Quijano, y perteneció
a su equipo de redacción hasta la clausura de la publicación
en 1974. En 1945 publica además su primer libro de poemas,
La víspera indeleble.
A la aparición de
su primera obra ensayística, Peripecia y novela,
(1948) siguió, en 1949, su primer libro de cuentos, Esta mañana,
y, un año más tarde, los poemas de Sólo
mientras tanto. En 1953 aparece Quién de nosotros,
su primera novela, pero es un volumen de cuentos, Montevideanos
(1959), el que supuso su consagración como escritor. Con su siguiente
novela, La tregua (1960), Benedetti adquiere proyección
internacional: la obra tuvo más de un centenar de ediciones,
fue traducida a diecinueve idiomas y llevada al cine, el teatro, la
radio y la televisión.
Por razones políticas,
debió abandonar su país en 1973, permaneciendo doce años
en un exilio que lo llevó a residir en Argentina, Perú,
Cuba y España, hasta 1985, año de la restauración
de la democracia en su país, a partir del que reparte su residencia
entre España y Uruguay.
Mario Benedetti se considera
fundamentalmente cuentista aunque su obra abarca todos los géneros.
El periodismo ha sido su actividad más frecuente, sobre todo
en los últimos años.
El texto que hemos seleccionado
es un fragmento, precisamente, de un artículo periodístico,
"Dicen que la avenida está sin árboles",
publicado en El País el 1 de octubre de 1982 y recogido
en su libro El desexilio y otras conjeturas de 1984. Esta recopilación
de artículos se centra en la situación que vive América
Latina y, fundamentalmente, en el amargo problema del exilio, que de
forma tan profunda ha marcado la experiencia literaria y vital del autor.
Para leer el fragmento,
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