enero, 2003
El tema de los desaparecidos sigue siendo un tema actual en Latinoamérica.
Según Amnistía Internacional sólo entre
los anos 1966 y 1986 (durante los regimenes de las dictaduras) desaparecieron
aproximadamente 90.000 personas en Guatemala, México, Perú,
Bolivia, Argentina, Chile y Uruguay, entre otros.
Nosotros queremos referirnos al caso de Chile, del cual contamos con
más información.
Allí en 1973 hubo un golpe militar contra el gobiemo socialista
del presidente Salvador Allende. El general, Augusto Pinochet, fue uno
de los responsables del golpe militar. Con la ayuda de los militares
estableció un regimen dictatorial en Chile.
Durante los primeros anos persiguió y eliminó sistemáticamente
a sus adversarios políticos. No sólo era gente del gobierno,
sino tambien cualquier grupo que intentara organizarse contra la dictadura.
Entre los años 1973 y 1976 se producen la mayor
parte de los asesinatos y desapariciones en Chile.
La mayoría de los casos sucedieron a pleno día en la calle.
Algunas víctimas camino del trabajo fueron violentamente secuestradas
en coches. No se sabe que pasó en realidad con esas personas.
Muchos de ellos fueron torturados para que dieran información
sobre sus grupos. Muchos fueron matados después, pero sus cuerpos
nunca han sido encontrados hasta ahora.
Sus parientes los vieron por última vez durante el desayuno.
Después de las desapariciones, sus familiares
intentaron encontrarles, pero nadie les proporcionó información,
ni la policía ni los ministerios.
Hubo algunos testimonios de otros detenidos que habían visto
a las personas cuando ellos estaban siendo interrogados, pero muchas
veces no podían recordar el lugar o el momento.
Con motivo de los actos y encuentros que tuvieron lugar
en 1998, bajo el lema "Chile - 25 años después"
escribió Tito Villanueva, un chileno afincado en Hamburgo:
"El secuestro es un delito que deja a la victima en un alto
grado de desamparo, sujeto a la voluntad de los secuestradores, conciente
de que la salvación sólo puede venir del pago del rescate.
En este contexto, la policía representa la posibilidad de recuperar
la seguridad en el orden social, la garantía de que los delincuentes
pueden ser capturados, de que semejante delito no quedará impune.
¿Qué ocurre cuando el secuestrador es la policía,
cuando el Estado es el terrorista que no reconoce leyes establecidas?"
Los gobernantes nunca aceptaron la existencia de los
desaparecidos y para el resto de las violaciones de derechos humanos
dijeron que se trataba de una guerra contra el comunismo y en defensa
de la democracia.
Este argumento, ya de por si dudoso, resulta totalmente absurdo al constatar
la ejecución de niños, los cuales según un soldado
peruano ya estaban adoctrinados por sus padres.
Impunidad en Latinoamérica
Un ejemplo de esta impunidad es que todos los esfuerzos del juez español
Baltasar Garzón por condenar a Pinochet fueron en vano, ya que
la justicia chilena declaró a Pinochet por su estado de salud
no apto para un proceso.
Por otro lado hasta hoy los " Familiares de Detenidos Desaparecidos"
siguen con la búsqueda de sus seres queridos y exigen castigo
para los culpables.