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Febrero, 2002

 

Informe sobre la educación en América Latina y el Caribe

 

El Instituto de Estadística de la Unesco ha publicado en febrero un informe sobre la situación del sistema educativo en 19 países de Latinoamérica. Este documento es el resultado de un estudio realizado entre los años 1998 y 1999, que se ha basado en parámetros de validez internacional.

El Informe revela grandes desigualdades en el acceso a la educación debido al nivel económico de los padres y al hecho de vivir en el campo o la ciudad. En las zonas rurales de la región, dos de cada cinco niños no terminan sus estudios primarios o llevan al menos dos años de retraso al finalizarlos. Asimismo se señala, que aunque el nivel de desarrollo humano ha aumentado en todos estos países- menos Guatemala-, la educación no ha progresado suficientemente. En 20 años el tiempo de escolarización sólo ha aumentado un año y medio, y se sitúa actualmente en una media algo inferior a los nueve años, cifra menor a la de los países desarrollados.

Asimismo se pone de manifiesto que aunque el número total de alumnos matriculados ha aumentado, los avances se han conseguido especialmente en la enseñanza primaria. En todos los países estudiados, están escolarizados al menos 80% de los niños en edad de primaria y siete países (Argentina, Bolivia, Brasil, Cuba, Ecuador, México y Perú) han logrado universalizar la enseñanza en esta primera etapa. Sin embargo, respecto a la enseñanza secundaria la media desciende al 54%.

Uno de los mayores problemas observados es el elevado número de alumnos que abandona la escuela o repite curso. Así, por ejemplo en Brasil, 24% de los alumnos de primaria y 18% de los de secundaria son repetidores. En Nicaragua, sólo 55 de cada 100 niños que inician sus estudios primarios los completa y el abandono asciende al 60% en El Salvador. Argentina, por su parte, tiene el mejor índice de permanencia en la escuela primaria: 94% de los alumnos.

Las mayores diferencias entre los países se concentran en la enseñanza superior: tan sólo tres países, Argentina, Brasil y México, tienen el 60% de todos los universitarios de la zona. Argentina es el país con un mayor número de universitarios, el 47%, frente al 12% de Nicaragua, el último en este aspecto.

Según concluye el informe, la escolarización de cada país presenta una íntima relación con el presupuesto destinado a educación y a la gratuidad del sistema, que constituye el elemento común de todos los países con mejores resultados. Aquellos estados con más altos porcentajes de enseñanza pública tienen en general las tasas de escolarización más elevadas: Cuba, Brasil, México, Uruguay, Argentina y Bolivia. Especialmente destacables son los casos de Cuba y Argentina. Estos dos países cuentan con el número más elevado de docente por alumno. Ver el informe (pdf).

 

Datos del estudio sobre Educación Superior (Fuente Unesco)

 

Universitarios emigrantes

Entre tantas noticias negativas sobre la situación económica de Argentina, la lectura de este informe produce en el lector, primero, un sentimiento de alegría y esperanza, porque deja claro el alto nivel educativo del país y por tanto su enorme potencial para afrontar el futuro; pero, en segundo lugar, se pregunta qué es lo que sucede realmente en este país con ese potencial.

Y entonces uno descubre una historia de larga tradición, quizás conocida por sus habitantes, pero no tanto en el extranjero: el exilio de sus intelectuales y científicos, que, primero por las condiciones políticas y luego económicas, han ido abandonando el país. De 1950 a 1964 se marcharon a EE.UU. 5.000 especialistas, de los cuales 60% eran médicos e ingenieros. Del 62 al 66 se fueron de media el 7 % de los licenciados en medicina y el 5% en Ingeniería. Pero entonces, con el Golpe militar de 1966 se inició el éxodo más importante de científicos y técnicos de Argentina. Diez años más tarde una nueva dictadura obligó a otra generación a huir. Se calcula que a finales de los setenta vivían un millón de argentinos, licenciados y especialistas técnicos, en otros países. La llegada de la democracia en 1983 intentó repatriar a la élite del exilio, pero tuvo poco éxito.

En los últimos años la crisis económica ha sustituido a la represión política, y Argentina se ha vuelto a convertir en un país de emigrantes. En el año 2.000 fueron solicitados 25.000 visados en el consulado de Italia y 20.000 en el de España. A pesar de la difícil situación en Oriente Próximo, también emigraron los argentinos judíos: 1.200 abandonaron ese año el país hacia Israel. Como último ejemplo, el consulado de EE.UU. recibió el mismo año un 10% más de peticiones de visado. Al exilio de la élite intelectual le ha sucedido otro de mayores dimensiones y alcance social.

Parece entonces que el potencial del que hablábamos al principio se convertirá en realidad en otros países, pero no en Argentina. Los datos del informe de la Unesco señalan a Argentina como un país modelo en comparación con la mayoría de los analizados, y sin embargo, la realidad denuncia la fragilidad de esos gráficos y números. El sistema educativo está empezando a sentir los efectos de la crisis, mientras sus universitarios continúan marchándose.

(Datos estraídos del artículo de los profesores Dr. Ernesto Garzón Valdes y Dr. Nikolaus Werz, publicado en el Frankfurter Allgemeine, 12.2.02)

Asunción Vacas Hermida

 

 

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