Un
repaso de la actualidad informativa presentada por los medios de comunicación
alemanes en el mes de julio demuestra una vez más que España
sigue siendo poco más que un destino de vacaciones. Hagamos un
breve repaso.
La primera gran noticia de la temporada fue el impuesto ecológico
aprobado por el gobierno balear, que supone el pago de una tasa de entre
uno y cinco euros por día de estancia y persona en un hotel.
Como su nombre indica, el dinero recaudado se destinará a la
protección del entorno natural. Esta medida ocupó un lugar
destacado en la mayoría de los periódicos alemanes, y
de forma lamentable, en el más leído de Alemania, Die
Bild-Zeitung.
Este
diario promovió una campaña de protesta que culminó
con la fantástica idea de enviar una petición formal de
retirada del impuesto al Rey español. La razón: las dificultades
económicas de los turistas alemanes para poder pagar esta cantidad.
No comment!!
En
segundo lugar del ránking informativo, y sin movernos de Mallorca,
está la huelga de los conductores de autobuses de la isla que
a primeros de julio colapsó el aeropuerto y obligó a miles
de turistas a pasar su primer día de vacaciones en este edificio.