Un modelo educativo sin futuro

Diciembre, 2001

por Asunción Vacas Hermida y Detlef Zunker

La publicación de los resultados del primer ciclo del proyecto internacional PISA (Programme For International Student Assessment), elaborado por la OCDE, ha generado una viva controversia en los medios de comunicación alemanes y entre los responsables políticos sobre el estado del sistema educativo en este país.

PISA tiene como objetivo medir el rendimiento escolar (Schulleistung) en las áreas de lectura, matemáticas y ciencias naturales. Han participado 32 países, entre los que se encuentran Alemania y España. Entre 4.500 y 10.000 alumnos de cada país realizaron unos tests en la primavera de 2.000. Los participantes, todos de 15 años, se seleccionaron al azar. (Ver resultados)

En relación con este proyecto Alemania y España tienen en común además del hecho de participar en él, la mala calidad de los resultados obtenidos Los estudiantes de ambos países están por debajo de la media de la OCDE, sin embargo, la reacción pública ante estos resultados ha sido muy diferente: mientras que en España parecen confirmar una medianía que se esperaba y que no ha despertado gran interés ni irritación en la prensa; en el caso alemán se ha hablado de catástrofe y de vergüenza nacional. Alemania ha gozado de una larga reputación como modelo de eficiencia laboral y también educativa, sin embargo, esta fama parece que se ha terminado y con razón. ¿Por qué?

PISA ha revelado entre otras cosas que:

  • Las mayores deficiencias de los alumnos alemanes se refieren a su competencia lectora y por tanto afectan a un área fundamental para su desarrollo intectual y laboral posterior.
  • Es el país en el que hay una mayor injusticia social, es decir, en el que menos posibilidades de desarrollo intelectual tienen las personas que provienen de un medio socioeconómico bajo.

Precisamente estos dos aspectos se relacionan con otro de los factores que ha puesto de manifiesto este proyecto: los niños de familias de inmigrantes han tenido los peores resultados, y dentro de este grupo no sólo están los que han venido de otros países y han continuado su escolarización aquí, sino también los que han nacido en Alemania de padres extranjeros. Es decir, el sistema alemán discrimina a los alumnos por su situación socioeconómica y además por su origen extranjero.

Esta discriminación, que no sólo afecta a los inmigrantes, pero que en su caso es más grave, creemos que tiene su origen fundamentalmente en:

  • Un sistema de educación que divide a los estudiantes a los 10 años según sus notas en diversos tipos de escuela. En PISA se ha demostrado que los países con mejores resultados no practican esta política de separación tan temprana.

  • El desinterés y la falta de inversiones en jardines de infancia: hay pocos, son caros, es decir, no ofrecen una posibilidad de reducir las diferencias lingüísticas y culturales antes de iniciar la escolarización. Es sorprendente que un país que se enorgullece de ofrecer estudios universitarios gratuitos, no sea capaz de dar un servicio mucho más básico: guarderías sin pago, de buena calidad y con horarios orientados a las necesidades del mundo del trabajo.
  • La política de inversiones en este sector es incomprensible. Además de haberse reducido, se reparte en forma inversa a las necesidades. La mayor parte del dinero se dirige a la enseñanza de la que sólo unos pocos se benefician (el bachillerato); mientras que la escuela primaria está desantendida, aunque han aumentado sus responsabilidades: alfabetización de los niños cada vez más precaria, mayor número de inmigrantes...

No resulta muy útil el comenzar ahora a repartir culpabilidades, sino el aceptar que la situación es realmente desastrosa y que los cambios deben ser profundos.
Lo que es evidente es que la primera potencia económica europea no puede tener uno de los peores sistemas educativos del continente. No se trata sólo de perder su prestigio cultural, sino también su futuro económico. Se habla en este siglo XXI de que hemos iniciado un nuevo tipo de modelo social el de la sociedad de la información, cuyo pilar básico es "conocimiento=poder"; los resultados de PISA hacen dudar de que alumnos que no son capaces de comprender y valorar lo que leen puedan construir ese conocimiento.
Alemania se enfrenta a un reto decisivo. Según un reciente estudio encargado por el gobierno alemán al Bonner Institut zur Zukunft der Arbeit este país necesita en los próximos años una media de 700.000 inmigrantes para mantener su desarrollo económico. Además se seguirá recuciendo el número de trabajos en sectores no cualificados, es decir, habrá poco empleo para personas sin formación, de las cuales las escuelas alemanas ya han producido demasiadas.
La pirámide educativa alemana tiene que invertirse: los gastos en integración social y cultural tienen que hacerse y son necesarios en las primeras etapas de la escolarización. Alemania ya no es un modelo a seguir y tiene que despertar de su letargo y aprender de otros países para mantener su fuerza económica. No es un gran consuelo ver que comparte posición con España en PISA, aunque parece que en parte si lo haya sido en España.

 


 

Links

En alemán:

PISA-News, sitio muy completo y actualizado con buscador: http://www.skh.de/pisa/

Sitio de información del Max-Planck-Institut para la investigación educativa:

http://www.mpib-berlin.mpg.de/pisa/

En español:

Sobre la elaboración de PISA:

http://www.ince.mec.es/pub/pisa2000assessment.pdf

Estudios relacionados:

http://www.ince.mec.es/pub/pubintn.htm

 


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