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Por el Camino de Santiago

Agosto, 2002
Renate Babrikowski

Hace unos años que vi cerca de Pamplona, al amanecer, unas figuras extrañas: estaban caminando en sendas por los campos con mochilas y bastones, y me acordé: deben de ser peregrinos en el Camino a Santiago -muy interesante. Ya habia oído algo de ese Camino, tengo que informarme, pensé.

Por el CaminoSeñal en el CaminoEn ruta

¿Qué es el Camino de Santiago?
En la Edad Media innumerables peregrinos se dirigían a Santiago de Compostela desde todos los países de Europa. Venían movidos por su fe. Para ellos, una peregrinación era una posibilidad de escaparse de su mundo pequeño, de buscar salvación y aventura. Las ciudades y pueblos al lado del Camino se desarrollaron; construyeron puentes, iglesias y refugios para los peregrinos.

Durante las décadas pasadas la idea de una peregrinación por el Camino de Santiago se renovó. Peregrinación, hoy en día, a pie, con mochila durante semanas, estimula a mucha gente. Los peregrinos tienen motivaciones diferentes: religiosas, espirituales, artísticas, culturales, deportivas... Hacen el Camino para encontrarse a sí mismos y para abandonar el mundo ruidoso y agitado por unas semanas.

Pero peregrinar no es simplemente hacer un recorrido turístico o deportivo por una ruta artística en la naturaleza. Es todo eso y mucho más. Los peregrinos de hoy encuentran las raíces religiosas e históricas de Europa, caminan en el tiempo presente y al ritmo de otros siglos.

Andando se conoce mejor uno mismo, se conocen los propios límites; uno trata con cuidado sus fuerzas; aprende a renunciar a la comodidad, al consumo; aprende que hay mucha abundancia en nuestra vida y que muy pocas cosas son verdaderamente necesarias. Andando se puede encontrar la paz, andando se puede descansar.

Desde los Pirineos hasta Santiago hay 737 kms. Hay que atravesar la Cordillera Cantábrica, los Montes de Oca, los Montes de León y la meseta. Pero, paso a paso, todo es posible. Para caminar todo el Camino se pueden necesitar cinco semanas. Los senderos están bien señalados, con una flecha amarilla o con la concha, el símbolo del Camino. En distancias más o menos largas hay refugios para pasar la noche. La mayoría de los albergues es gratuito, para los peregrinos la llamada " Credencial del Peregrino " es obligatoria. Es muy importante aportar algo de dinero para su mantenimiento, no tienen subvenciones y se sostienen con los donativos de los peregrinos. Algunos albergues están atendidos por voluntarios; otro son privados y cobran cantidades modestas.

Yo hice el Camino en dos tramos: el primero, desde los Pirineos hasta León; el segundo de León hasta Santiago, y más lejos a Finisterre al año siguiente. Y dos veces ayudé como voluntaria en los refugios. Se puede caminar solo, no hay problemas. Tú estás solo pero nunca aislado. En los alberges se encuentran los peregrinos, que vienen de todo el mundo. Se pueden fácilmente contar diez, doce nacionalidades, y todos tienen un rumbo: al oeste. Hay una cierta mezcla de intimidad y de anonimato.

Hay toda clase de refugios:

  • sin o con hospederos;
  • en escuelas, en gimnasios, en tiendas;
  • en monasterios, en casas parroquiales;
  • en iglesias o casas de la Edad Media.

Pero lo más importante y lo más interesante son los encuentros con los otros peregrinos. Hay peregrinos de toda clase y edad:

  • Simón, con sus papás y su abuelo, tiene tres años;

  • el pequeño de Holanda, en su cochecillo;
  • la familia con las dos niñas de 12 y 14 años de Nueva Zelanda;

  • la chica de EEUU con su novio ciego;

  • la pareja en viaje de novios;

  • el médico de San Sebastián con sus dos hijas;

  • el pintor que hace acuarelas bonitas;

  • el chico de Suiza con su trompa alpina telescópica de Yamaha, que da un concierto
  • ;
  • el peregrino de Lituania, que salió de su pais hace un año y que quiere regresar a pie
  • ;
  • muchas parejas que tienen más de setenta años;

  • de México, Japón, Brasil, Canadá y de las Islas Cook ...

  • muchos peregrinos que hacen el camino dos, tres veces o más ...

Cuando llegan a Santiago los peregrinos están fascinados por la belleza y la grandeza de la ciudad y la catedral. Y por todas partes en la ciudad encuentran a amigos-peregrinos del Camino.

Despues del Camino tú no eres el mismo de antes, te conoces mejor. Durante unas semanas tu vida se limitaba a lo esencial. Eres más modesto, más paciente, más tolerante.

Para andar por el camino, es muy importante prepararse bien, porque es una aventura física y espiritual. Una buena guía es irrenunciable. Tambien sería conveniente conocer algo sobre la historia, las leyendas, las tradiciones... No tienes que darte prisa, ni exigir demasiado de ti.

Y nunca olvidar : la sonrisa,
el saludo,
las gracias
y un pequeño donativo en los refugios.

El Camino de Santiago, el primer itinerario cultural europeo, declarado Patrimonio de la Humanidad, es un símbolo en este continente, una ruta de fe, una ruta de cultura, ecología y humanidad.


¡Buen Camino!

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