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Antonia, ¿desde cuándo vives en Alemania?
Pues, vivo aquí en Hamburgo desde hace 32 años.

¿Y por qué viniste?
Vine porque mi padre emigró en los sesenta, como muchos españoles; él estaba aquí muy solo, y entonces en el 69 se trajo a mi madre y en el 70 vinimos las chicas, tres chicas.

¿De qué parte de España sois?
Mis padres son de un pueblo de Cáceres, en Extremadura y yo también nací allí, claro, Alcollarín se llama, es muy pequeño, tiene unos cuatrocientos habitantes.

Y tú qué dirías, después de tantos años aquí, ¿cuál es tu país?
Una pregunta bastante difícil, no sé, a España, claro, la conozco muy bien porque todos los años íbamos con mis padres de vacaciones y ahora que ellos ya regresaron a vivir allí yo sigo yendo también, todos los años una vez por lo menos, si puedo dos o tres veces, pues mejor; pero si realmente lo miro bien, yo creo que es aquí, en Alemania, porque es donde me he criado prácticamente, donde tengo mis amigos... Yo empecé aquí el colegio, cuando llegué, tenía seis años. España me gusta mucho, es otra calidad de vida, pero yo creo que ya estoy hecha un poco alemana.

¿Tu lengua materna es ...?
… A veces prefiero hablar el alemán, depende de las situaciones, tengo en ocasiones dificultades para que me salgan las palabras en español; intento las dos cosas, intento hablar español porque en casa hemos hablado siempre en español, pero es un poco difícil.

¿A qué te dedicas?
Tengo dos oficios: primero hice lo típico entonces de mujer, peluquera, pero después vi que no era lo que realmente deseaba. Yo quería trabajar con gente, con niños, y entonces decidí estudiar educadora infantil. Terminé en el 88 y desde entonces estoy trabajando en guarderías, ahora aquí en AGIJ, en la asociación.

Antonia

 

Durante la entrevista

 

Tito

 

 

¿Tienes la nacionalidad alemana?
No, jajaja, por la sencilla razón de que yo quiero las dos nacionalidades, yo creo que soy un reflejo de las dos culturas, no veo el sentido de tener que renunciar a una; yo pienso que para los que nos hemos criado así, la mejor solucion sería la doble nacionalidad, pero con España no es posible.

Tito: En esto España podría haber ayudado un poco más, porque aunque es un problema alemán ya que el gobierno con la presión de la oposicion ha hecho una ley menos progresista de lo que anunciaban, que no te concede normalmente la doble nacionalidad, sin embargo, hay una claúsula que permite que si un país no te obliga a renunciar a la nacionalidad alemana, entonces ellos tampoco, por ejemplo, esto funciona en el caso de Portugal y Grecia, pero no en el de España, porque allí se obliga a renunciar a una de las dos y por tanto no sirve esta fórmula.

¿Y tú, Tito?
Yo soy gallego, jajaja, bueno en el caso mío es lo mismo; nosotros no podemos decir que seamos los españoles más típicos después de vivir más de treinta años aquí.

¿Cuanto tiempo llevas tú en Alemania?
Pues llegué en el 68, aunque yo no organice la revuelta estudiantil, era muy joven; pero siguiendo con lo de antes, tampoco somos los típicos alemanes porque la educación de nuestros padres nos ha influido, yo creo que en realidad seríamos los europeos idóneos, nos hemos educado en dos culturas e intentamos tomar lo mejor de cada una.

Tito, ¿qué te sugiere la palabra nacionalismo?
Nacionalismo, pues pienso que es positivo mientras no caiga en chauvinismo; yo soy gallego a pesar de que llevo aquí desde los once años, veo bien que en Galicia se hable gallego, si no dónde se iba a hablar, me parece bien que se promocione la lengua y la cultura, pero todo tiene que tener un límite, otra cosa es creer que porque eres gallego eres más que otro, ése es el problema cuando se cae en ese chauvinsmo de querer ser más que otro.
Lo que pasa es que aquí en Alemania el nacionalismo sólo se entiende como movimiento conservador, tradicionalista y chauvinista, mientras que en España hay un nacionalismo de derechas y otro de izquierdas, aquí sólo de derechas, por eso son palabas que no se pueden considerar sinónimos. El Bloque Nacionalista Gallego - que tiende en sus presupuestos a la izquierda- no tiene nada que ver con el NSDAP -partido alemán de carácter fascista-.

 
AGIJ