Que una lengua tan precisa en sus definiciones como el alemán,
confunda los términos estadounidense y americano me parece preocupante.
De los estadounidenses no me sorprende, ellos creen, o están
seguros de ello, representar al espíritu de América. Ellos
son los que dirigen el futuro del continente, en lo que lamentablemente
hay algo de verdad, hacia la democracia y la libertad, y ésta
es la parte de mentira. Pero cuando gritan algunas de sus insignias
como "God bless America" los estadounidenses se refieren exclusivamente
a ellos mismos, unos 500 millones de personas se quedan pues sin país,
sin continente y sin nacionalidad. Y, por supuesto, sin bendición
divina.
Las palabras tienen más poder del que solemos
concederles y la repetida utilización de una de ellas, confundiendo
su significado, acaba por falsificar la percepción en el oyente
o lector, de aquello que designa. Este nombrar la parte por el todo
es peligroso y los periodistas deberían cuidar más el
uso que de determinados términos hacen para no negarles su identidad
a los millones de americanos que no son estadounidenses. Ni quieren
serlo. Pero, claro, no sólo los periodistas, sino todos nosotros
y especialmente nuestros visitantes, cuya lengua parece haber olvidado
el origen de esta palabra.
Algunos comentarios de los lectores:
Verónica Cardozo, Uruguay
7 de abril de 2003
He leído en la página lo que has escrito sobre la guerra
y me ha gustado
mucho. Te lo agradezco como americana ... Aquí es increíble
lo mayoritario del
sentimiento en contra de la guerra. Debe de ser una de las pocas veces,
en la
(corta) historia de este país, en que estamos tan de acuerdo
en algo... por más
que el gobierno así no lo manifieste y ¡es que nos tienen
de pies y manos!
En fin, nada, que sería un placer hacer algo con ustedes. Iremos
viendo.
Desde aquí abajo (para uds.; para nosotros desde aquí
arriba) vaya un abrazo
para todos.
Nilda Ruiz
27 de abril de 2003
No es correcto tratar de imponer sus ideas y sentimientos a otros,
por la razón que sea. En un principio me gustó su sitio
de internet, pero cuando conocí el verdadero motivo de su creación
me desilusionó. Pues está evitando que sus emociones lo
dejen ser objetivo. El hablar mal de nosotros los estadounidenses no
me parece bien. Sus comentarios reflejan a una persona dolida por la
falta de muchas cosas, una persona infeliz, ni satisfecha, llena de
odio, rencor, y llena de complejos de inferioridad.
Estados Unidos es aunque usted no lo quiera aceptar un país que
se fundo en el cristianismo, y al cual DIOS ayudó a fundar. De
la misma forma su tierra pudo haber sido fundada por DIOS pero si ustedes
no supieron agradecer a DIOS y les fue quitada no puede andar como los
locos echándole la culpa a quien no la tiene.
A pesar de sus malos comentarios y desenfocada visión, el pueblo
de Irak hoy se ha librado de un dictador cruel y despiadado. Hoy me
siento orgullosa de que mi país haya ayudado a muchas naciones,
y siento una pena terrible por las naciones que no agradecen este esfuerzo
nuestro. Ya DIOS les dará el pago por su ingratitud. Se encuentren
o no armas de destrucción masiva, o Estados Unidos logre una
ganancia del petróleo por su valentía, le daré
gracias a mi DIOS por haberme permitido nacer un nación como
esta.
Que DIOS lo ilumine.