Literatura en la distancia I Lezama Lima

 

JOSÉ LEZAMA LIMA, EL EXILIO INTERIOR

(1910-1976)

Lezama Lima

 

José Lezama Lima fue poeta, narrador y ensayista y es uno de los escritores más importantes de la literatura latinoamericana del siglo XX. Nació en La Habana, en 1910. En la Universidad de la capital cubana se licenció en Derecho y participó activamente en la refriega estudiantil de 1930 contra el dictador Gerardo Machado. Trabajó en un bufete de abogados y posteriormente fue funcionario. Dirigió numerosas revistas, entre ellas Espuela de plata, Verbum, Nadie parecía y, principalmente, Orígenes (1944-1956), una de las más importantes en la vida cultural cubana en torno a la cual se reunieron numerosos intelectuales que serían conocidos como el "grupo orígenes", entre ellos Eliseo Diego o María Zambrano.

Tras el triunfo de la Revolución Cubana, desempeñó diversos cargos relacionados con el mundo de la edición, aunque terminaría aislándose y dedicado por entero a su obra literaria, a partir de 1961, y hasta su muerte. Su primer libro de poemas fue Muerte de Narciso(1937), que supuso un punto y a parte en la literatura cubana y en el que rompe radicalmente con la tradición literaria para regresar al mundo de la mitología y la imaginería barrocas. El poema que da título al libro lo escribió en 1932, con apenas 22 años y en él ya muestra un absoluto dominio de la fuerza y del aliento y la tensión poéticos. Toda su obra, fuertemente influenciada por el poeta español Luís de Góngora, busca la creación de un sistema poético del universo que bebe de las mitologías griega y latina, de la cultura china, de los orígenes del pueblo cubano, de los textos de los colonizadores y de la teología.

Sus principales libros de poemas son Enemigo rumor (1941), Aventuras sigilosas (1945), Dador (1960) y Fragmentos a su imán, publicado póstumamente en 1977. Sin embargo, la importancia de Lezama Lima no se limita al campo de la creación poética o novelística; en 1937 pronuncia su primera conferencia, un apasionante ensayo sobre el poeta español Garcilaso de la Vega, causando conmoción entre los asistentes. A los conocimientos enciclopédicos de cualquier tema sobre el que disertara había que añadir una prosa deslumbrante, barroca, hermética para muchos, donde metáfora, análisis científico y rigor eran herramientas de la misma importancia.

Sus primeras conferencias se publican bajo el titulo de Analecta del reloj en 1953. En 1957 aparece el volumen de ensayos La expresión americana, inspirado en un viaje a México del escritor en 1947, uno de los dos únicos viajes que realizó el autor siendo adulto. Impresionado por el país centroamericano Lezama ofrece al lector un análisis de la realidad del continente hispanoamericano radicalmente nueva, como diría Carlos Fuentes, Lezama presenta Hispanoamérica no como un problema sino como una creación y una realidad. Tratados en La Habana (1958), La cantidad hechizada (1970), Las eras imaginarias (1971) e Introducción a los vasos orfíficos (1971) completan su obra ensayística y en ellos se presenta la concepción del sistema poético del universo que fue la verdadera gran creación del poeta cubano.

En 1966 publica la novela Paradiso como homenaje a su madre, Rosa Lima, muerta dos años antes. El protagonista de la novela, José Cemí, asmático y poeta, es el alter ego del escritor y toda la novela y su continuación Oppiano Licario, inconclusa y aparecida postumamente en 1977 es la culminación de toda su creación, donde la propia biografía y la de su familia son desentrañadas e iluminadas mediante la poesía. Lezama Lima, como el protagonista de su novela, fue un hombre de pensamiento más que de acción, un niño marcado por el sobrepeso y por el asma, por una sensibilidad más allá de lo normal y por una figura materna que desde la infancia despertó en él la fascinación por lo mitológico y por el pasado. Como para Marcel Proust, las figuras de la madre y de la abuela son para Lezama-José Cemí dos pilares fundamentales sobre los que se edifica su vida y que son fuente de sabiduría y de seguridad.

Vi de nuevo el rostro de mi madre.

Era una noche que parecía haber escindido la noche del sueño.

La noche avanzaba o se detenía,

cuchilla que cercena o soplo huracanado,

pero el sueño no caminaba hacia su noche.

Sentía que todo pesaba hacia arriba,

allí hablabas, susurrabas casi,

para los oídos de un cangrejito,

ya sé, lo sé porque vi su sonrisa que quería llegar

regalándome ese animalito,

para verlo caminar con gracia

o profundizarlo en una harina caliente.

( La madre, Fragmentos a su imán, 1977)

Ich sah erneut das Gesicht meiner Mutter.

Es war eine Nacht, welche die Nacht vom Traum getrennt zu haben schien.

Die Nacht rückte vor oder blieb stehen,

wie ein Messer das schneidet oder der Atem eines Orkans,

aber der Traum schritt nicht in seine Nacht .

Ich fühlte, dass alles nach oben wog,

dort sprachst Du, flüstertest fast

für die Ohren eines kleinen Krebs,

ich weiss es, denn ich sah ihr Lächeln, dass zu mir kommen wollte

um mir dieses Tierchen zu schenken,

um es mit Anmut gehen zu sehen

oder um es in warmen Mehl zu vergraben.

( Die Mutter, Fragmentos a su imán, 1977)

 

En 1961, con la desbandada familiar por cuestiones políticas y la pérdida de muchos amigos que se ven obligados a abandonar Cuba por sus conflictos con Fidel Castro, da comienzo la etapa más dura en la vida del escritor. Solo con su madre, se entrega febrilmente a la creación y mantiene un abundante intercambio epistolar con amigos y familiares perdidos en la distancia. El patetismo y la desolación están latentes en cada una de sus cartas. Ya entonces se obsesiona por la muerte de la madre, tres años antes de que ocurra.

Tras el fallecimiento de su madre en 1964, el escritor cayó en una profunda depresión y se encerró en la casa familiar en la calle Trocadero de la Habana para dedicarse a la conclusión de su obra. Paradiso debía ser el primer volúmen de una trilogía al estilo de La Divina Comedia, una búsqueda de la verdad hasta alcanzar la iluminación; el segundo volumen Inferno, es el que después quedaría inconcluso y que se publicó como Oppiano Licario, personaje que, como el Virgilio de Dante camina entre la realidad y la fantasía y le muestra al poeta lo que a los ojos de los demás mortales está negado. El personaje de Rialta, en Paradiso, es sin lugar a duda, el más entrañable y poético de la novela y su nombre está inspirado en el famoso puente veneciano, monumento que Lezama admiraba pero que, en su exilio interior, solo pudo conocer a través de grabados o fotografía. Rosa María Lima era también el puente que unía al escritor con la realidad. Sólo tras la muerte de la madre, unos meses después, el escritor piensa en el matrimonio; en diciembre de 1964 se casa con su "mejor amiga y compañera" María Luisa Bautista, su nuevo puente con la realidad que día a día aparece más y más lejana. En 1970 Lezama consigue retirarse de su cargo de funcionario y se atrinchera en su hogar junto a su esposa.

El 8 de agosto de 1976 José Lezama Lima fue ingresado en el hospital sin gravedad aparente y falleció de pulmonía la madrugada del día nueve.