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Stefan Zweig 

"Entonces, por primera vez , tenía la sensación de hablar por mi mismo y por la época."

 

Geburthaus

En el archivo de guerra

 

Transporte de heridos en Galitzia

 


Con Friderike

 

 

 

De patriota a pacifista

El estallido del la primera guerra mundial sorprendió a Stefan Zweig y, al contrario de lo que se podía esperar a raiz de las declaraciones en su autobiografía, según las cuales, era inmune a la fascinación producida por la guerra en Austria, se alistó en el ejercito y rompió todo contacto con sus amigos en el extranjero. Por suerte, en las revisiones médicas resultó ser inútil para combatir en el frente y le concedieron un puesto en el archivo de guerra. Allí encontramos su firma durante años, en escritos que justifican y glorifican la guerra.

Su progresiva evolución hacia el pacifismo se la debe a Romain Rolland, uno de los primeros intelectuales europeos, con el prestigio añadido de haber recibido el premio Nobel de literatura, que en sus escritos se mostraba claramente en contra de la fascinación que en en general se había extendido por Europa a favor de la guerra. Además Rolland se dirigió directamente a Zweig pidiendole que intercediera por la paz: ."Usted es realmente ese espíritu universal y noble de que está necesitado nuestro tiempo." Si bien es cierto que Zweig le ayudó traduciendo y publicando sus textos antibélicos en Alemania y Austria, no por ello dejó de escribir sus propios textos bélicos para el archivo en el que seguía activo.

Sólo tras visitar en viaje oficial la zona desolada por la guerra el año 1915 y trabar contacto con soldados heridos, se le abren los ojos ante la crueldad de la guerra y lo inhumano de sus consecuencias. A partir de ese momento se produce un cambio radical en su pensamiento y uno más prudente en su comportamiento. La contradicción a la que le lleva ese cambio, por un lado su rechazo a la guerra y por otro el miedo a enfrentarse al aparato político y de poder para el que trabaja, se refleja en su narración "Der Zwang", aparecida en 1920. En el argumento del relato queda patente que Friderike von Winternitz, su compañera en aquel momento y más tarde su esposa, fue una parte importante de la fuerza interna que produjo el radical cambio en el pensamiento del autor.

El pensamiento de Zweig concibe una idea nueva y fundamental, a saber, la necesidad en determinados casos de enfrentar los propios valores morales al Poder de los Estados. Para Zweig, que antes de la guerra se había sentido en completa armonía con el sistema social austriaco en el que vivía, su nueva situación está llena de contradicciones y dificultades. La consecuencia de esta evolución es la idealización de la antigua Austria, la Austria anterior a la guerra, como queda patente en su autobiografía.

De ahí que la rebelión personal y el enfrentamiento entre el individuo y la injusticia y arbitrariedad del Estado sean los temas centrales de una buena parte de su obra. La productividad literaria de Zweig es, por otra parte sorprendente. En los últimos años de la primera guerra mundial escribe su primera obra antibelicista, el drama "Jeremias", publicada en 1917. En esta obra el autor coloca a los vencedores en el centro de atención y nos presenta su punto de vista, pero desde esta perspectiva lo que está haciendo en realidad es mostrarnos la fuerza moral de los vencidos y convertir la batalla perdida en un símbolo de los ideales humanos. El mismo tema será punto de partida para la elaboración de una larga lista de biografías: ....

Aprovechando un viaje oficial a Suiza por encargo del departamento al que sirve, Stefan Zweig deserta y permanece en Suiza junto a Friderike von Winnternitz en el exilio hasta el final de la guerra. Aquí conocerá a un grupo de intelectuales provenientes de los países en guerra que, como él, han abandonado la patria. Ellos se ven como los creadores de un camino hacia una nueva Europa y publican textos contra la guerra y a favor de una alternativa a ésta:

"Somos defetistas, es decir, no queremos ninguna victoría ni derrota sobre nadie. Gritamos nuestra enemistad contra la guerra en el mundo. Soyons défaitistes! Siamo disfattisti!" (de "Adhesión al defetismo" de Stefan Zweig, julio 1918)

 

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